Aprender a tocar un instrumento musical es uno de los mejores
recursos para estimular las habilidades cognitivas y sociales en la
infancia. Además, el contacto con la música se vuelve clave para liberar
emociones.
En la actualidad se conocen muchos beneficios de tocar un instrumento
musical en la infancia. Aunque la mayoría de los niños lo hacen por
entretenimiento, su práctica regular incide de manera significativa en
su proceso de desarrollo cognitivo, social y artístico.
Desde que se inicia el proceso de aprendizaje, se ejercitan importantes
habilidades cerebrales, se agudiza el oído y mejora la capacidad de
expresión. Además, el fortalecer este arte:
Facilita la formación de la personalidad del menor.
Permite tener una mejor autoestima.
¿Hay más razones para aprender a tocar un instrumento en la infancia?
¡Claro que sí! Dado que muchos padres aún lo desconocen, a continuación
queremos repasar las bondades de fomentar esta actividad desde los
primeros años de vida.
1. Promueve el bienestar emocional
El contacto con instrumentos y juguetes musicales ayuda a promover la
sensación de bienestar emocional en los niños. Al disfrutar de la
música mediante su práctica, los pequeños liberan energías reprimidas y
se sienten mejor consigo mismos.
Este efecto resulta particularmente beneficioso para los pequeños que
suelen frustrarse con facilidad o que no saben verbalizar sus
sentimientos. Las melodías y canciones se convierten en uno de sus
principales recursos de expresión y comunicación.
2. Mejora las habilidades cognitivas
Tocar un instrumento musical en la infancia tiene efectos importantes
sobre el desarrollo del cerebro y el fortalecimiento de las habilidades
cognitivas. Los niños que tocan guitarra, tambores, pianos o cualquier
dispositivo musical tienen mejor concentración y capacidad para resolver
problemas.
A su vez, la música estimula la actividad de las neuronas y las
vuelve más eficientes en la transmisión de señales. De este modo, con el
tiempo, conduce a un pensamiento más rápido y una mejor memoria.
Además, favorece el desarrollo del pensamiento crítico y lógico y
estimula las áreas cerebrales que se relacionan con las matemáticas.
3. Refuerza las habilidades del lenguaje
La relación con la música desempeña un papel muy importante en el
desarrollo de las habilidades lingüísticas de los niños. Tanto los
instrumentos musicales como las letras de las canciones les pueden
ayudar a:
* Ampliar su vocabulario.
* Hacer un uso correcto de la lengua.
4. Promueve habilidades sociales saludables
Las personas que aprenden a tocar un instrumento musical en la
infancia tienen más facilidades para relacionarse en su entorno social.
Dado que la autoestima y autoconfianza del niño se fortalece, siente
menos temor al estar en contacto tanto con adultos como con otros niños.
Por otro lado, cuando por ejemplo comparte este talento con sus
amigos, aprende del trabajo cooperativo y del juego asociativo. Si los
pequeños juegan a “la banda” descubren juntos la magia de la música y
aprenden a resolver diferencias y trabajar juntos.
5. Fomenta la creatividad
Los instrumentos musicales son un excelente recurso para estimular la
creatividad y curiosidad en los niños pequeños. Cuando improvisan en su
flauta, xilófono o guitarra, fortalecen ese área cerebral que les
permite innovar y crear en cualquier otro ámbito.
6. Enseña la paciencia
Los patrones de aprendizaje de la música ayudan a fortalecer la
habilidad de la paciencia en los niños. Como bien lo saben algunos, los
pequeños no suelen apreciar con facilidad este valor. Por eso, cuando
hacen el ejercicio de tocar un instrumento, aprenden que se necesita
tiempo para que suene perfecto.
Sin embargo, es importante guiarlos y apoyarlos para que no desistan
cuando tienen alguna dificultad. A veces, cuando no tienen a alguien que
les diga que serán capaces, prefieren desistir de la idea de aprender a
tocar el instrumento.
7. Desarrolla habilidades motoras gruesas y finas
Para rasgar las cuerdas de una guitarra o mantener la coordinación al
tocar el piano o los tambores se necesita un buen ejercicio de las
habilidades motoras gruesas y finas. De hecho, cualquiera que sea el
instrumento requiere de estas facultades.
Por eso, al tocar un instrumento musical en la infancia, los menores
consolidan algunas de sus capacidades motrices y descubren cómo
coordinar sus extremidades para crear música. Además, aprenden a
controlar sus músculos y movimientos, pues muchos instrumentos así lo
requieren.
8. Proporciona un aprendizaje continuo
La relación con la música y los instrumentos les enseña a los niños a
valorar el aprendizaje continuo. Muchos se apasionan por este arte y
toman la decisión de explorarla en muchos aspectos. Por eso, tras
dominar un instrumento, es normal que quieran aprender a usar otro.
Asimismo, al encontrarse con un sinfín de posibilidades en el entorno
musical, otros deciden que quieren aprender a cantar o a componer sus
propias obras de arte. Así las cosas, todo en conjunto implica aprender
más sobre lo que le rodea.
En resumen, aprender a tocar un instrumento musical en la infancia es
un gran apoyo para el proceso de formación integral. Por tanto, tal y
como se fomentan otras artes, sería bueno darles juguetes musicales o
instrumentos desde edades tempranas.